Seleccionar página

Al volante del Ford Focus ST-Line 2019

por | 26 Abr, 2019 | 0 Comentarios

Al volante del Ford Focus ST-Line 2019

La llegada de la nueva generación del Ford Focus ha causado revuelo. La expectación levantada por Ford en la presentación del compacto superventas ha sido justificada, y nada más ver la nueva estética musculosa y estilosa vemos un nuevo espíritu desmarcado de otras generaciones.

En sus 20 años de vida, el Focus se ha convertido en un referente en el segmento, con una reinvención continúa en cada generación. Su primer modelo se caracterizó por una forma muy redondeada y compacta, una completa revolución en aquel año 1999.

En 2004 llegaría la segunda generación, mucho más cuadrada y espaciosa, perdía deportividad pero ganaba habitabilidad. Su diseño seguía siendo independiente a las modas, no podíamos confundir al Focus con ningún otro coche.

El penúltimo modelo Focus volvió a romper los moldes en 2010, establecidos en la anterior generación, ahora tenía unas líneas algo más fluidas aunque mantenía una mirada tosca y agresiva.

Cada generación del Ford Focus es innovación y cambio, nada nos recuerda a los anteriores

Y ahora toca conocer al nuevo de la clase, con formas mucho más convencionales y similares al resto del mercado. Muchos critican que no parece un Focus, pero la única verdad evidente es que parece un coche que agrada estéticamente a un amplio público y llega para vender y gustar mucho. Nos ponemos al volante del nuevo Ford Focus ST-Line.

Al volante del Ford Focus ST-Line 2019

Impresiones del Interior

El nuevo compacto también ha sufrido grandes cambios en el interior, su estilo es más convencional, con un salpicadero adaptado a los nuevos tiempos donde una gran pantalla central flotante preside el conjunto dejando por debajo los aireadores y la botonería de la climatización. El cuadro de instrumentos aúna una estética convencional con la modernidad tecnológica de hoy en día. Nos presenta dos grandes esferas analógicas dónde tenemos el cuentarrevoluciones y el velocímetro y entre ambas contamos con un pequeño display que nos informa de los datos de viaje y nos da acceso a la configuración y el manejo multimedia.

Los asientos equipados en la unidad de prueba estaban forrados en piel y tela y decorados por hilo rojo, sujetan muy bien y se sienten muy confortables tanto el lumbares como en la base. La calidad de materiales es correcta, la utilización de goma blanda en las partes superiores es acertada pero peca de zonas duras en algunas partes de acceso fácil al tacto. El ajuste es muy bueno y no percibimos ningún crujido ni holgura en los elementos. Los huecos portaobjetos son suficientes, teniendo disponibles dos zonas amplias en las puertas, dos portabebidas en la consola central, un espacio suficiente bajo el apoyabrazos y una guantera de dimensiones considerables.

Comportamiento dinámico

La unidad de prueba contaba con el propulsor diésel ecoBlue de cuatro cilindros en línea 1.5 de 120 cv asociado a una caja automática de ocho relaciones que le otorga un par motor de 300 Nm.

El comportamiento de la caja de cambios funciona con solvencia aunque muestra algo de lentitud y brusquedad aunque sus 8 marchas nos permiten adaptar el coche mejor a cualquier ritmo. La potencia desarrollada es suficiente y nos permite movernos dignamente en carretera y ciudad, su par motor responde ante la necesidad de un adelantamiento o una incorporación y al ser diésel no consumirá mucho. El comportamiento del chasis es confortable y las suspensiones se adaptan bien al terreno sin una dureza más deportiva que el propio coche, es un digno devorador de autopistas. La frenada es efectiva y no muestra flaqueza al comprometerla en trazados sinuosos o frenadas bruscas.

El selector de modos de conducción también nos aporta un extra de entendimiento entre conductor y vehículo y podremos adaptarlo a nuestras necesidades mediante tres opciones: Eco, normal y Sport.

Durante la prueba hemos sometido al Focus a todo tipo de ambientes, desde atascos hasta puertos de montaña e incluso autovías y el consumo ha mostrado unos niveles muy buenos, sus menos de 6 litros de media le consolidan como un verdadero coche eficiente ante cualquier trazado.

Equipamiento y Acabados

Entre lo más destacado, en el acabado ST-Line contaremos de serie con:

  • Head up display
  • Cámara de visión trasera
  • Cristales privacidad
  • Climatizador bizona automático
  • Sensores de lluvia y luces automáticas
  • Retrovisores térmicos plegables eléctricamente
  • Llantas de 17 pulgadas (opcionales de 18)
  • Sensores de parking delantero y trasero
  • Rueda de Repuesto Mini
  • Espejos plegables eléctricamente
  • Pantalla de 8″ con Navega
  • FORD Pass Connect
Al volante del Ford Focus ST-Line 2019
  • Estética deportiva
  • Interior agradable
  • Consumos
  • Caja de cambios lenta
  • Maletero algo justo
Al volante del Ford Focus ST-Line 2019

Nuestra valoración

  • Diseño 90% 90%
  • Espacio Interior 75% 75%
  • Acabados interiores 80% 80%
  • Motorización 80% 80%
  • Consumos 85% 85%
  • Puesto de conducción 80% 80%


Veredicto Final

El segmento de los compactos generalistas está en continuo cambio, todas las marcas apuestan por nuevas tecnologías o diseño que despunten para ganarse a los futuros compradores. Ford lleva 20 años haciéndolo y de manera excepcional. Su último Focus apuesta por un estilo atractivo y funcional sin olvidar el toque deportivo que siempre le ha acompañado.

Desde unos 20.000 € (ST-Line con descuentos incluídos) podremos tener un coche muy funcional, cómodo y con carácter.

Nos ha gustado mucho el nuevo Focus y le auguramos muchas ventas y éxito.

Al volante del Ford Focus ST-Line 2019

Ford Focus ST-Line 2019

Galería de imágenes

Instagram Web

 

Sobre el Autor

Centro de preferencias de privacidad