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Al volante del Kia Sportage 2019

por | 7 Abr, 2019 | 0 Comentarios

Al volante del Kia Sportage 2019

Desde 1993, nuestros mercados cuentan con un coche que siempre se ha hecho respetar, vendido en todo el mundo, el Kia Sportage lleva cuatro generaciones satisfaciendo las necesidades de un público generalista con espíritu campero, sobre todo con su primera generación, la más pura en este aspecto.

La transformación de este modelo con los años ha sido notable, ganando tamaño, comodidad y calidad y alejándose paulatinamente del campo y centrándose en el asfalto.

Evolucionar puede ser un paso hacia el éxito, y Kia lo sabe

En la cuarta generación nos encontramos un vehículo de calidad, con una presencia contundente y deportivo aunando calidad y buen precio. Sus cotas siguen en aumento para mejorar la habitabilidad y su distancia entre ejes se sitúa como una de las mejores de su categoría.

Por lo demás, tenemos un SUV convencional, muy distanciado de su hermano Tucson y con unas aptitudes y características que lo convierten en una de las mejores opciones.

Al volante del Kia Sportage 2019

Impresiones del Interior

Como buen SUV, su habitáculo es espacioso, con un acceso muy cómodo y un diseño sencillo pero agradable. El salpicadero cuenta con líneas rectas y toscas, con una horizontalidad que nos hace percibir una anchura notable, en el centro del salpicadero tenemos una pantalla de gran formato acompañada de dos aireadores simétricos a cada lado, dejando en la parte inferior los mandos del sistema de audio y del climatizador.

La consola central es grande e intrusiva pero su diseño no resulta incómodo, en ella contamos con huecos portaobjetos, posavasos y la palanca de cambios. Culminando la consola y uniéndola con los asientos tenemos un apoyabrazos de gran formato que permite su regulación y esconde en su interior un espacio de almacenaje nada pequeño.

La calidad de materiales es buena para un SUV generalista, pero en éste coche veo un leve problema y es que su apariencia exterior e incluso interior me hace sentir que llevo un coche de gama media-alta y al entrar en contacto con algunas zonas vuelvo a la realidad y me llevo una pequeña desilusión al ver el porcentaje de plástico duro. Y no pretendemos que sea una crítica, ya que tiene una calidad de materiales en la media de la categoría, más bien hacemos alusión a un diseño y una apariencia premium.

El aspecto del Kia impone y nos hace ver las intenciones premium de la marca

El puesto de conducción se caracteriza por su posición elevada y su buena visibilidad, el cuadro de instrumentos es conservador pero muy completo y sencillo de entender, la regulación de los asientos y el volante nos permite coger rápido la posición adecuada. Dicho volante cuenta con numerosos mandos pero no llega a abrumar, se manejan cómodamente y su tacto es agradable.

Comportamiento dinámico

Su bloque motor cuenta con una potencia más que suficiente para el día a día y es que el 1.6 TGdi rinde de manera excelente a la hora de adelantar o acelerar con contundencia. La caja de cambios funciona con suavidad y ligereza, sin ser de las más efectivas, responde de manera intuitiva para facilitar la marcha.

Una de las contras de cualquier SUV puede ser la estabilidad y la aerodinámica. En el primer caso, el coche responde de manera correcto y se siente estable y con un tarado levemente deportivo en las suspensiones.
Su paso por curva es efectivo y aunque el balanceo es notable, puede ser de los mejores en este aspecto.

La frenada del coreano es efectiva y equilibrada para uno uso normal

El objetivo de éste SUV esta orientado a familias con necesidades viajeras pero que tampoco quieren renunciar al uso urbano. Su comportamiento invita a recorrer muchos kilómetros de autovía pero sus cotas nos permiten aún ir cómodos por la gran ciudad.
La única pega puede ser, en el caso de la unidad probada, un consumo poco contenido, en ésta época es esencial ajustar al máximo la eficiencia del combustible si quieren seguir vendiendo el sistema de propulsión más conservador.

Equipamiento y Acabados

Kia Sportage nos recuerda tanto a la categoría “semi-premium” que esperamos lo mejor de él también en el apartado de equipamiento y puede ser una de sus grandes bazas ya que cuenta con toda la tecnología para facilitar la conducción.

El control de crucero, las cámaras perimetrales, los sensores de parking, el aviso de pre-colisión o el aviso de cambio de carril involuntario son algunas de las tecnologías de asistencia y prevención con las que cuenta ésta unidad. Todo un arsenal con el que planta cara a cualquier rival que se presente.
El acabado GT Line cuenta con detalles que le diferencian del resto de la gama como las inserciones de piel y alcantara en asientos y el logo de la versión en el volante.
El exterior también cuenta con detalles de aire deportivo como los paragolpes o las bonitas llantas bitono de 19 pulgadas.
En cuanto a la iluminación cuenta con LED en casi todos sus elementos, con una calidad de visibilidad muy decente y un diseño de ópticas a la altura de su aspecto rompedor y agresivo.

Al volante del Kia Sportage 2019
  • Diseño exterior
  • Comportamiento del motor
  • Habitabilidad
  • Consumo
  • Estabilidad
Al volante del Kia Sportage 2019

Nuestra valoración

  • Diseño 85% 85%
  • Espacio Interior 80% 80%
  • Acabados interiores 75% 75%
  • Motorización 80% 80%
  • Consumos 70% 70%
  • Puesto de conducción 80% 80%

Veredicto Final

Es cierto que el mercado SUV está muy poblado y cada vez surgen más modelos y variantes. Pero podemos decir que el KIA Sportage se ha convertido en un referente, con proporciones musculosas, habitabilidad buena y carácter deportivo. En esencia son las cosas que deben definir a un SUV puro y en la marca coreana han sabido hacerlo y se puede apreciar en las cifras de ventas.

Coche muy equilibrado y bastante bueno en todos los aspectos.

Al volante del Kia Sportage 2019

KIA Sportage 2019

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