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Ruta motera de Madrid al Cantábrico – parte 2

Ruta motera de Madrid al Cantábrico – parte 2

Sep 25, 2019 | Actualidad sobre 2 ruedas | 0 Comentarios

Ruta motera de Madrid al Cantábrico

PARTE 2. YA HUELE A MAR

 

Seguimos con la ruta hacia el cantábrico. En la primera parte vimos cómo la lluvia, el viento y el frío hacían de las suyas para incomodarnos.

Tras pasar la primera noche muy cerca de Reinosa el camino continúa rumbo al mar.

A las afueras de Potes, a los pies de la gran pared montañosa que nos daba la bienvenida entre las nubes decidimos ponernos la ropa de lluvia ya que en el desfiladero sería más complicado y peligroso parar en caso de lluvia.

Las vistas ofrecidas desde la estrecha carretera eran espectaculares, circular por una grieta de tal calibre pone los pelos de punta. Lamentablemente no pudimos llevar un ritmo digno debido al tráfico denso que tuvimos durante el tramo cuya escasez de tramos para adelantar tampoco facilitó las cosas. 

La lluvia brillaba por su ausencia y el calor aumentaba por momentos con la ropa de agua puesta así que decidimos hacer una parada técnica para repostar y quitarnos los chubasqueros.

El paisaje se va abriendo llegando a la localidad de Panes, el cielo sigue respetando nuestro itinerario y continuamos secos y frescos nuestra andadura, a pocos kilómetros nos espera el mar.

Tras bastante tiempo de la tarde entre Cantabria y Asturias nos adentramos en tierras cántabras y tomamos dirección norte con destino a la peculiar localidad de San Vicente de la Barquera, lugar que solo veremos de paso ya que el tiempo se nos echaba encima y con el tiempo nublado no tardaría en oscurecer.

Aprovecho un tramo tranquilo para hablar de dos motos naked puras, dos bestias que nos acompañaron en este viaje y que en su estreno se convirtieron automáticamente en iconos de sus respectivas marcas, ambas tiene 4 cilindros y potencia más que de sobra para despertar las emociones del piloto en pocos segundos.

Por un lado tenemos la Suzuki Bandit 600, una naked de carácter deportivo con cuatro cilindros que desarrollaban tras salir de fábrica unos revoltosos 78 caballos que junto al rugido de su motor escape nos pueden hacer disfrutar mucho del trayecto. 

Su depósito de 20 litros y su consumo bastante comedido a ritmos normales le permitieron al dueño parar únicamente cuando el resto necesitaba repostar.

Por otro lado tenemos la moto más radical del viaje, modelo estrenado en 2005 y cuyo esquema de motor y desarrollo fue puntero en su estreno. La Honda CB 600 F Hornet tenía todo lo que cualquier amante de las dos ruedas y la adrenalina puede desear.

Peso por debajo de los 180 kg, 94 caballos de potencia y una manejabilidad casi perfecta.

Su sonido es espectacular y hace girarse a cualquier y el color naranja le da ese toque exótico y macarra, todo un acierto por parte de Honda, que hizo un modelo que mejora con los años.

El día se va apagando y nuestro destino se iba acercando, las costas cántabras nos acompañaban, con un cielo bastante despejado y una temperatura envidiable que nos invitaba a llevar un ritmo tranquilo y disfrutar del paisaje, dejamos atrás Santillana del Mar y Suances nos recibió con los brazos abiertos y unas camas cómodas para descansar.

En el parking me paré un rato a echar un vistazo a la última máquina que nos llevó hasta allí, puede que una de las motos que más se suelen ver de segunda mano por las carreteras de España y es que la 650 GS de BMW tuvo un nivel de ventas muy buena en su estreno de 2006 y una relación calidad precio excelente, es dura y ligera, cuenta con una capacidad offroad innegable y dispone de un bloque monocilíndrico de 650 centímetros cúbicos que rinde 50 caballos a 6.500 rpm y 60 Nm de par, motivos suficientes para llevarla al fin del mundo.

Hasta aquí nuestro peculiar camino hacia el mar Cantábrico, un camino lleno de lluvia, paisajes y rodeado de buena gente con motos que son símbolos de la historia reciente de las dos ruedas.

Sólo me queda volver a la capital pero eso ya es otra historia.

 

Continuará…

Parte 1 – Camino al Cantábrico